martes, 28 de mayo de 2013

Estadística de Lectura 2013 #03

Estadística de Lectura 2013 #03
Esto es terrible. Tal parece que los libros han hecho una rebelión contra mí. No es posible que al empezar el 5º mes del año apenas haya comenzado mi 8º libro. Eso me coloca a menos de dos libros por mes y muy lejos de mi meta.
Pero me pongo a pensar. ¿Por qué estresarme por números? Si lo bueno de la lectura no son los números sino lo que se disfruta y lo que se puede vivir a través de los libros. Aunque bueno, hay cada libro que ¡Ouch! ¿Por qué lo digo? ¡Ya lo verán! Por ahora daré paso a mi resumen correspondiente a esta tercera entrega:
 
 
Contraportada:
En el reino legendario de Alagaësia la guerra se está gestando. Los Jinetes, protectores de la paz del Imperio y los únicos capaces de controlar a los inteligentes dragones, se han extinguido, o han pasado a formar parte de las tropas del malvado rey Galbatorix. Los elfos hace tiempo se han exiliado a un lugar oculto y los vardenos, un grupo disidente, se ocultan en ciudades protegidas.
Cuando Eragon, un joven de 15 años que vive en una pequeña aldea, se encuentra con una piedra preciosa en medio del bosque a donde ha ido a cazar, poco se espera que ese suceso valla a cambiar su vida y el destino de Alagaësia. Lo único que desea es venderla para así asegurar la subsistencia de su familia durante el duro invierno. Sin embargo, una noche la gema se rompe, y lo que sale de ella lo llevará a un viaje que lo convertirá en héroe.
Eragon es el primer título de la trilogía El Legado, que tiene como protagonista a este valiente joven y a su indomable dragona Saphira.

Reseña personal

Mucha gente, hacía ya tiempo que me recomendaba leer este libro. Yo, en lo personal, no tenía mucha prisa, pues me sentía conforme con haber visto la película. Pero si de algún modo yo ya he expresado mi terrible decepción por los cambios que hacen al pasar un libro a la pantalla grande, no estaba preparado, de ninguna manera, para lo que iba a encontrar en Eragon.
Suponiendo, que libros como Harry Potter o Crepúsculo fuesen como calles, vamos a decir, una autopista de… ¿Qué les gusta? Vamos a dejarlo en 10 Kilómetros. Podríamos decir, entonces, que las películas respectivas son como carreteras, no autopistas, sino carreteras, de unos 8 kilómetros, con muchas curvas y bastantes baches, aunque no dejan de gustar.
Pero ahora que he leído Eragon, y basándome en el mismo ejemplo, me atrevo a asegurar, que si mi libro sigue siendo una autopista de 10 kilómetros, la película de Eragon es apenas una pequeña brecha de terracería, de apenas unos 100 metros.
Y es que, puntualicemos: En la película aparece un muchacho llamado Eragon, una dragona llamada Saphira, y les ocurren ALGUNAS cosas de las que se mencionan en el libro, pero son una nimiedad y completamente fuera de contexto.
En resumen. La película de Eragon es buena, pero prácticamente no tiene nada que ver con el libro. Y el Libro de Eragon definitivamente me encantó. Es una maravillosa aventura llena de hechos fantásticos y fenomenales que lo mantienen a uno pegado al libro, siempre esperando a ver qué es lo que sigue.
 
 
Contraportada:
Si no crees en los niños, todo está perdido. Si no crees en los sueños, nada queda por defender.
Arel tiene un don mágico que le permite viajar a otra dimensión: Huelfsmoon, una realidad paralela que se sustenta de los sueños e ilusiones humanos. Claro, él aún no lo sable, pero le será encomendada la ardua labor de defender y perpetuar este mundo, tan necesario para que las personas sigan teniendo sueños y fantasías… Un mundo conectado a éste mediante un acueducto simbólico, y que también tiene un lado oscuro construido a partir de las pesadillas y los temores, que está haciendo desaparecer la magia. Arel y otros cinco elegidos serán los encargados de salvaguardar la supervivencia de Huelfsmoon y con ella la fantasía humana.
El acueducto, Los pupilos del Pilar, es un relato vibrante, lleno de aventuras y criaturas misteriosas que saltan del papel a tu lado, cuya existencia depende de Arel y, claro, de ti…

Reseña personal

Bueno, pues este libro es precisamente el “Ouch” del que hablaba al principio. Aunque puede ser una historia o una propuesta muy interesante, la verdad es que este me resultó ser un libro “Malo”, y estuve tentado, más de una vez, a dejarlo y agregarlo a mi lista de Fracasos de Lectura. Y es que de verdad, había momentos en que el libro se volvía ilegible.
Repito, la historia era buena, la propuesta hubiera estado genial, pero… había varios “peros”. De hecho me tomé la molestia de escribir a “Ediciones B” para expresarles mi opinión, ya que me sorprende que una editorial tan buena haya dejado salir un material así… digo, igual y me tocó el negrito del arroz, pero como decía “Eloy”: ¡Óigame, no! Pues no sé si los errores sean originales del autor, y evidentemente no pasaron algún filtro, ya sea de edición, supervisión, redacción, o algo parecido, porque vean:
A todas luces se trata del primer material de un escritor primerizo, compatriota mexicano y joven. Para empezar por errores de redacción, principalmente al encontrar muchas redundancias, algunos errores gramaticales y de concordancia. Esta lista la anexé en el correo que envié a la editorial, cuando apenas llevaba 50 páginas leídas, sólo que a la que les presento aquí le he de agregar cometarios personales en azul, y subrayar el error con rojo:
Página 24:
Vio alejarse a su madre alejándose por la ventana.
La vio alejarse, alejándose… por si había alguna duda de que se alejaba mientras se estaba alejando, jejeje…
Página 32:
—Supongo que debes ser mudo o tonto ¿No es así? —indicó el duendecillo ante la mirada atónita de Arel que se moría de ganas de saber quién, o mejor dicho, qué se encontraba en cuclillas frente a él mirándolo emocionado.
Sí, soy un chico humano. Y, ¿qué eres tú?
Aclarando, le preguntó si era mudo o tonto y el responde que sí, y que, además, es humano, como si eso lo justificara a cualquiera de las dos cosas. Mmmm…
Páginas 47 y 48:
Ahí se encontraban varias personas sentadas alrededor de la mesa, Arel se dio cuenta que cinco de ellos eran menores de edad que el resto, y parecían tener la misma edad que él. Los demás eran personas mayores, con porte elegante y serio, como Darkhum.
Ajá, eran menores de edad, pero no bastaba con decirlo, había que aclarar que eran menores que los demás y, por si alguien creyó que los demás también eran menores de edad, valía la pena mencionar que ellos eran mayores
Página 48:
Atrás de él se hallaba un hombre joven de aspecto europeo muy formal y estricto, de noble apariencia noble, como un profesor de biología.
Que además parecía profesor de biología… digo, si se trata de repetir, es decir, si se trata de repetir.
Página 50:
¿Por qué no charlan unos minutos mientras cenan para que se vallan conociendo? Mis amigos, —dijo Darkhum dirigiéndose a sus compañeros— es hora de retirarnos. Chicos, no se preocupen, absolutamente nada puede afectarlos mientras estén aquí —y al igual que los demás tutores, desaparecieron dejando solos a los seis jóvenes.
Ya, en un plan más serio, si se está refiriendo al personaje en singular, la palabra “Igual” compara, pero no une, así que debería decir “desapareció” en lugar de “desaparecieron”.
Son algunos de los errores que me parecieron más sobresalientes y que pude encontrar en una hojeada rápida al libro mientras redactaba mi carta a la editorial. Pero he de decir que son sólo el principio. Los hilos de la historia se perdían con facilidad, la coherencia entre algunos hechos, la concordancia entre otros, era muy tenue… por no hablar del desarrollo de la historia, en sí, donde los personajes padecían de alguna especie de esquizofrenia.
En un principio cada personaje tiene una personalidad muy definida, pero exagerada en sus características y estereotipos. El personaje principal es el que tiene todas las cualidades, además es el único capaz de hacer un vínculo entre los otros, sin dejar de lado que su característica exagerada es su inseguridad. Es decir, puede resolver los problemas de todos, pero no creé en sí mismo. La chica enojona del grupo, es sangrona y enojona para todo, y aunque se entiende que terminará siendo la pareja de Arel, y hay muchos intentos del autor por transformarla, al final la vuelve a estancar en el mismo estereotipo. Lo mismo pasa con el positivo, el negativo, la inocente y tierna, y los reverenciados maestros o tutores, junto con los personajes cómicos y las criaturas mágicas que aparecen. Por otro lado, la parte de esquizofrenia a la que me refería tiene que ver con que en una línea puedes encontrarte a los personajes riendo a carcajadas, pero a las siguientes dos líneas están llorando, y sin cambiarle de página te los encuentras iracundos o muriéndose de miedo o consolándose, o cantando y bailando. Y como buenos personajes de ficción, después de recibir las más dolorosas y graves heridas físicas se levantan como si nada y siguen caminando.
Y digo, esto le pasa a cualquier escritor (quiero suponer). A mí mismo me pasa, que me siento tan emocionado por lo que estoy escribiendo, que dejo que las ideas y las palabras surjan a través de mis dedos así como así, luego lo leo y me digo «¡Qué bárbaro! ¡Qué excelente trabajo!». Y lo leo al día siguiente y me sigo diciendo «Wow», pero lo dejo de lado un rato, y lo leo después de una semana o un mes y entonces me digo «¡Qué horror! ¿Cómo pude escribir algo con errores tan garrafales?». Pero esto me lleva entonces a decir: ¿Cuál fue el trabajo de la editorial, además de empastar, encuadernar y poner a la venta el libro? ¿No hubo un “EDITOR” tal cual, o un supervisor que se diera cuenta que lo que iban a sacar a la venta tenía una calidad Bastante mejorable?
Pero repito, quitando todos estos peros, la historia en sí es muy emocionante, muy al estilo de “La historia sin fin”.
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Pues valla que si voy lento. La buena noticia es que recién acabo de terminar de leer el primer volumen de “Cazadores de Sombras”, pero ese lo agregaré para la siguiente reseña. Algo que he notado, es que este  año he empezado con muchas sagas o series, pero sólo estoy tomando una de cada una, y no me he lanzado o conseguido el segundo tomo de ninguna de ellas. De hecho, algunas como “El acueducto” y “El rugido”, no han salido sus continuaciones en español, o bien, no han sido publicadas.
Pero lo bueno es que me estoy divirtiendo y que todavía tengo mucho por leer. Que, por cierto, hablando de sagas inconclusas, voy a empezar con Fairy Oak, pero por el tomo 4 de una línea secundaria a la historia principal… o sea que, en lo que se refiere a secuencias, este año seré un caos tremendo, jejeje.
Hasta la próxima, y nos seguimos leyendo…

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